29.12.04
Bostezando como poema
En esta sinfonía
Del bostezo que suena,
¿a qué? He aquí el misterio.
Todo, la tarde, el aire
De la modorra, toda la galbana,
Aburrida y monocorde.
Del bostezo que suena,
¿a qué? He aquí el misterio.
Todo, la tarde, el aire
De la modorra, toda la galbana,
Aburrida y monocorde.
Y cuando la idea llega ya es un parto.
He aquí un blogero, que aunque no tenga nombre,
No lo tendrá más, ni quiere, ni medra.
Esa manera de andar por la red,
El movimiento interno, el del tanteo,
Se maciza,
Y se hace dígito volátil al mismo tiempo
Cuando llega el intro.
¿Frontal o circular? ¿Es movimiento
O es reposo?
La lejanía, la proximidad
Hélas aquí. Él bien sabe
La religiosidad del teclado y el dedo:
Lo más lelo. Y le llega
Una revelación oscura, por la izquierda
O bien por la derecha, y está el post
Ofrecido, aquí en su pantalla, pestiño total,
Entre la pereza y la racanería.
He aquí un blogero, que aunque no tenga nombre,
No lo tendrá más, ni quiere, ni medra.
Esa manera de andar por la red,
El movimiento interno, el del tanteo,
Se maciza,
Y se hace dígito volátil al mismo tiempo
Cuando llega el intro.
¿Frontal o circular? ¿Es movimiento
O es reposo?
La lejanía, la proximidad
Hélas aquí. Él bien sabe
La religiosidad del teclado y el dedo:
Lo más lelo. Y le llega
Una revelación oscura, por la izquierda
O bien por la derecha, y está el post
Ofrecido, aquí en su pantalla, pestiño total,
Entre la pereza y la racanería.
Etiquetes de comentaris: leng
30.11.04
Simple things, not simple minds
Creo que el afamado filósofo catalán del post anterior tiene comme d?habitude razón. Yo añadiría que se trata de un problema semántico: lo que normalmente llamamos complejidad no son más que complicaciones.
Parece como más interesante creer (hacer ver) que nos adentramos en la complejidad, que la intentamos entender o captar, incluso luchar con ella, batirnos en un duelo intelectual digna del Ícaro perseguidor de utopías, cercano esta vez sí a los dioses, a las fuentes originarias e inmarcesibles, que somos esta vez los perseguidores (como el del cuento de Cortázar) depositarios de los nuevos enigmas y de bla, bla, bla?.
Ser simple es afrontar el reto de la comprensión de la complejidad. Lo contrario es la prolijidad, la proliferación y la prolificidad, es decir, pamemas.
Parece como más interesante creer (hacer ver) que nos adentramos en la complejidad, que la intentamos entender o captar, incluso luchar con ella, batirnos en un duelo intelectual digna del Ícaro perseguidor de utopías, cercano esta vez sí a los dioses, a las fuentes originarias e inmarcesibles, que somos esta vez los perseguidores (como el del cuento de Cortázar) depositarios de los nuevos enigmas y de bla, bla, bla?.
Ser simple es afrontar el reto de la comprensión de la complejidad. Lo contrario es la prolijidad, la proliferación y la prolificidad, es decir, pamemas.
Etiquetes de comentaris: leng, Project management