21.7.05
breakfast o efectividad
Se ha puesto de moda lo de los "Breakfast" de trabajo...
En el 22@ de Barcelona cada mes se realizan estos "almuerzos" de trabajo. La viabilidad de este tipo de eventos es de dudosa calidad. Bajo el halo de la "innovación y el conocimiento" se reúnen una serie de directivos de grandes empresas con alguna especie de "guru" para hablar y hablar de temas que rara vez aportan nada.
A parte de ser un desperdicio de tiempo, es a la par, un desperdicio de dinero que se podria utilizar realmente activando el conocimiento y la innovación en la realidad (que tanta falta nos hace).
En el 22@ de Barcelona cada mes se realizan estos "almuerzos" de trabajo. La viabilidad de este tipo de eventos es de dudosa calidad. Bajo el halo de la "innovación y el conocimiento" se reúnen una serie de directivos de grandes empresas con alguna especie de "guru" para hablar y hablar de temas que rara vez aportan nada.
A parte de ser un desperdicio de tiempo, es a la par, un desperdicio de dinero que se podria utilizar realmente activando el conocimiento y la innovación en la realidad (que tanta falta nos hace).
tecnologias anticomunicativas
Es curioso como algunas tecnologías fuerzan un discurso fluído y coherente a convertirlo en algo pobre, insulso e incapaz de funcionar. Un ejemplo claro es el (ab)uso del powerpoint para la comunicación de proyectos. El modelo de diapositiva de presentación resulta útil cuando tenemos una tarea compuesta por muchas subtareas que resultan fáciles de describir. Es decir, tomamos el gran proyecto y lo dividimos en subtareas. O hay que analizar una cuestión con muchas facetas y las vamos desgranando una a una.
Sin embargo hay veces que lo queremos presentar es un proceso complejo, donde lo importante es matizar variaciones, utilizar la riqueza del lenguaje para expresar lo que queremos decir lo más exacto posible. Este tipo de procesos no quedan bien en un powerpoint. Si intentamos pasar ese texto rico y matizado a un powerpoint lo convertiremos en un telegrama insulso que no conseguirá comunicar lo que se desea. Por el contrario, sólo conseguiremos confundir al personal intentando interpretar esas diapositivas y qué quieren decir. Algo equivalente a querer convertir el Ulises de Joyce en un artículo periodístico en el 20 minutos.
Sin embargo hay veces que lo queremos presentar es un proceso complejo, donde lo importante es matizar variaciones, utilizar la riqueza del lenguaje para expresar lo que queremos decir lo más exacto posible. Este tipo de procesos no quedan bien en un powerpoint. Si intentamos pasar ese texto rico y matizado a un powerpoint lo convertiremos en un telegrama insulso que no conseguirá comunicar lo que se desea. Por el contrario, sólo conseguiremos confundir al personal intentando interpretar esas diapositivas y qué quieren decir. Algo equivalente a querer convertir el Ulises de Joyce en un artículo periodístico en el 20 minutos.
14.7.05
retos de la cultura en la era digital
La nueva realidad augura un nuevo paisaje cultural i comunicativo. La tan nombrada convergencia tecnológica (que algún día puede llegar...) y la digitalización de contenidos implican una relación de simbiosis entre la cultura y la comunicación. Las nuevas tecnologías de producción y difusión culturales comportan cambios importantes y suponen un reto de futuro. Este reto tiene diferentes vertientes:
- retos sociales,
- retos educativos,
- las industrias culturales,
- las empresas mediáticas,
- la tecnología,
- internet...
- retos sociales,
- retos educativos,
- las industrias culturales,
- las empresas mediáticas,
- la tecnología,
- internet...
7.7.05
Museos del sXXI. El cambio de paradigma
Los museos deberían iniciar una profunda reflexión. Una búsqueda de un nuevo karma, una visión más amplia, sin segmentaciones, de los procesos culturales o históricos y aprovechar Internet para ampliar el resultado de esta reflexión.
Yo ya he hecho este proceso de reflexión sobre el papel que deben jugar los museos en nuestra sociedad. Hoy mas que nunca, los museos, sobre todo los museos de historia o museos de sociedad, deben ayudar a la reflexión del contexto actual. Las instituciones museográficas tienen que dejar de elaborar discursos históricos cerrados que no ofrecen la posibilidad de debate o participación. Transmitir la memoria significa no segmentar la información y ofrecer herramientas para la comprensión del complejo proceso de evolución de las culturas que configuran nuestro mundo. Como ejemplo: el Ellis Island Museum of Imigration http://www.ellisisland.org, donde se transmite la realidad de la multiculturalidad, despertando la memoria del edificio y de los propios inmigrantes. Y la experiencia judía, antes, durante y después del holocausto en el Museum of the Jewish Heritage http://www.mjhnyc.org/.
El tratamiento del discurso a partir de una museografía donde los objetos tienen un valor documental, junto a las posibilidades de comunicación de las nuevas tecnologías, ofrece un resultado que induce a los visitantes, cualquiera que sea su sexo, origen o religión, a la reflexión. Una reflexión que obliga a una visión más amplia de los fenómenos culturales, de los confrontamientos bélicos, y, en definitiva, obliga a una visión menos localista de los procesos culturales.
Cuando se inauguró el Museo Judío de Berlín el director del proyecto y el propio director del museo coincidieron en postular que éste no presenta a los judíos como víctimas, ni recuerda a los alemanes su culpa, sino todo lo contrario. El nuevo museo trata, a partir de una exhaustiva labor de investigación y de una museografía atractiva (objetos con valor documental y nuevas tecnologías) de convertir el recuerdo, la memoria, en política de tolerancia.
Los museos han de reflexionar, pensar y meditar; han de darse cuenta de las nuevas realidades sociales actuando como mediadores de las diferentes verdades históricas y sociales de las religiones y culturas del mundo; deben ser espacios de conversación y diálogo donde la tolerancia, la transigencia, la comprensión y la paz tengan un lugar. El papel de las nuevas tecnologías en todo esto es fundamental, pues son las amplificadoras de este ámbito de diálogo en el espacio y en el tiempo, lo que puede multiplicar el número de receptores y el efecto del mensaje museal.
Yo ya he hecho este proceso de reflexión sobre el papel que deben jugar los museos en nuestra sociedad. Hoy mas que nunca, los museos, sobre todo los museos de historia o museos de sociedad, deben ayudar a la reflexión del contexto actual. Las instituciones museográficas tienen que dejar de elaborar discursos históricos cerrados que no ofrecen la posibilidad de debate o participación. Transmitir la memoria significa no segmentar la información y ofrecer herramientas para la comprensión del complejo proceso de evolución de las culturas que configuran nuestro mundo. Como ejemplo: el Ellis Island Museum of Imigration http://www.ellisisland.org, donde se transmite la realidad de la multiculturalidad, despertando la memoria del edificio y de los propios inmigrantes. Y la experiencia judía, antes, durante y después del holocausto en el Museum of the Jewish Heritage http://www.mjhnyc.org/.
El tratamiento del discurso a partir de una museografía donde los objetos tienen un valor documental, junto a las posibilidades de comunicación de las nuevas tecnologías, ofrece un resultado que induce a los visitantes, cualquiera que sea su sexo, origen o religión, a la reflexión. Una reflexión que obliga a una visión más amplia de los fenómenos culturales, de los confrontamientos bélicos, y, en definitiva, obliga a una visión menos localista de los procesos culturales.
Cuando se inauguró el Museo Judío de Berlín el director del proyecto y el propio director del museo coincidieron en postular que éste no presenta a los judíos como víctimas, ni recuerda a los alemanes su culpa, sino todo lo contrario. El nuevo museo trata, a partir de una exhaustiva labor de investigación y de una museografía atractiva (objetos con valor documental y nuevas tecnologías) de convertir el recuerdo, la memoria, en política de tolerancia.
Los museos han de reflexionar, pensar y meditar; han de darse cuenta de las nuevas realidades sociales actuando como mediadores de las diferentes verdades históricas y sociales de las religiones y culturas del mundo; deben ser espacios de conversación y diálogo donde la tolerancia, la transigencia, la comprensión y la paz tengan un lugar. El papel de las nuevas tecnologías en todo esto es fundamental, pues son las amplificadoras de este ámbito de diálogo en el espacio y en el tiempo, lo que puede multiplicar el número de receptores y el efecto del mensaje museal.