21.7.05
tecnologias anticomunicativas
Es curioso como algunas tecnologías fuerzan un discurso fluído y coherente a convertirlo en algo pobre, insulso e incapaz de funcionar. Un ejemplo claro es el (ab)uso del powerpoint para la comunicación de proyectos. El modelo de diapositiva de presentación resulta útil cuando tenemos una tarea compuesta por muchas subtareas que resultan fáciles de describir. Es decir, tomamos el gran proyecto y lo dividimos en subtareas. O hay que analizar una cuestión con muchas facetas y las vamos desgranando una a una.
Sin embargo hay veces que lo queremos presentar es un proceso complejo, donde lo importante es matizar variaciones, utilizar la riqueza del lenguaje para expresar lo que queremos decir lo más exacto posible. Este tipo de procesos no quedan bien en un powerpoint. Si intentamos pasar ese texto rico y matizado a un powerpoint lo convertiremos en un telegrama insulso que no conseguirá comunicar lo que se desea. Por el contrario, sólo conseguiremos confundir al personal intentando interpretar esas diapositivas y qué quieren decir. Algo equivalente a querer convertir el Ulises de Joyce en un artículo periodístico en el 20 minutos.
Sin embargo hay veces que lo queremos presentar es un proceso complejo, donde lo importante es matizar variaciones, utilizar la riqueza del lenguaje para expresar lo que queremos decir lo más exacto posible. Este tipo de procesos no quedan bien en un powerpoint. Si intentamos pasar ese texto rico y matizado a un powerpoint lo convertiremos en un telegrama insulso que no conseguirá comunicar lo que se desea. Por el contrario, sólo conseguiremos confundir al personal intentando interpretar esas diapositivas y qué quieren decir. Algo equivalente a querer convertir el Ulises de Joyce en un artículo periodístico en el 20 minutos.