16.6.05
Representación, transmisión... cultura
"La forma en que representamos el conocimiento afecta a su asimilación y a su posterior utilización". Esta afirmación de Carlos Obeso me lleva a pensar en su aplicación a los procesos de redacción, producción y implemementación de proyectos culturales. Porque por concepto de "cultural" arrastramos muchas cosas. Las personas humanas tenemos un cúmulo de esquemas interpretativos o de aprendizaje que se activan en función del estímulo al que nos veamos sometidos. (Psicología Social Clásica). Estos esquemas o estructuras genéricas de conocimiento súman nuestras interpretaciones, inferencias, expectativas y atención y, consecuentemente, nuestro aprendizaje y posterior utilización del conocimiento.
Quiero decir con esto que las formas de transmisión del conocimiento, y en consecuencia, los esquemas de conocimiento que activan, afectan a su comprensión y posterior utilización. Estoy bastante de acuerdo con la afirmación de la primera línea.
Ciertas teorias comentan que el conocimiento se puede representar (transmitir) de forma abstracta-conceptual o concreta (hechos, datos) y a su vez de forma literal (utilizando palabras de forma precisa donde el receptor del conocimiento tiene poca libertad interpretativa) o figurativa (a través de metáforas, narraciones etc. donde el receptor tiene libertad de interpretación).
No basta por tanto con saber. Hay que saber transmitir. En el momento de redactar, maquetar, presentar a un cliente un proyecto habrá que decidir que forma utilizamos, la transmisión interpretativa, es decir, aquella que utiliza lo abstracto y lo concreto al mismo tiempo y las formas de exposición figurativas (metafóricas, narrativas etc.) parece ser mas eficaz en la captación de la esencia de lo que se intenta transmitir.
En definitiva: el conocimiento abstracto es muy importante para la toma de decisiones complejas (aquellos proyectos que incluyen gran carga de objetivos, actividades de sensibilización, etc...). Lo abstracto es más potente cuando se hace de forma ambigua, figurativa y al mismo tiempo concreta, mezclando en definitiva lo conceptual con la experiencia vivida. Al hacerlo así, los estímulos provocan esquemas interpretativos y de atención más complejos y ricos. Es decir, ser abstracto y concreto al mismo tiempo y dar libertad interpretativa a los receptores del conocimiento.
Los proyectos culturales deberían de llevar esa carga de abastracto que comento para poder encandilar a los potenciales clientes.
Quiero decir con esto que las formas de transmisión del conocimiento, y en consecuencia, los esquemas de conocimiento que activan, afectan a su comprensión y posterior utilización. Estoy bastante de acuerdo con la afirmación de la primera línea.
Ciertas teorias comentan que el conocimiento se puede representar (transmitir) de forma abstracta-conceptual o concreta (hechos, datos) y a su vez de forma literal (utilizando palabras de forma precisa donde el receptor del conocimiento tiene poca libertad interpretativa) o figurativa (a través de metáforas, narraciones etc. donde el receptor tiene libertad de interpretación).
No basta por tanto con saber. Hay que saber transmitir. En el momento de redactar, maquetar, presentar a un cliente un proyecto habrá que decidir que forma utilizamos, la transmisión interpretativa, es decir, aquella que utiliza lo abstracto y lo concreto al mismo tiempo y las formas de exposición figurativas (metafóricas, narrativas etc.) parece ser mas eficaz en la captación de la esencia de lo que se intenta transmitir.
En definitiva: el conocimiento abstracto es muy importante para la toma de decisiones complejas (aquellos proyectos que incluyen gran carga de objetivos, actividades de sensibilización, etc...). Lo abstracto es más potente cuando se hace de forma ambigua, figurativa y al mismo tiempo concreta, mezclando en definitiva lo conceptual con la experiencia vivida. Al hacerlo así, los estímulos provocan esquemas interpretativos y de atención más complejos y ricos. Es decir, ser abstracto y concreto al mismo tiempo y dar libertad interpretativa a los receptores del conocimiento.
Los proyectos culturales deberían de llevar esa carga de abastracto que comento para poder encandilar a los potenciales clientes.